MANZANILLA

Aceite de oliva manzanilla

La variedad de aceituna manzanilla se cultiva fundamentalmente en las provincias de Sevilla y Huelva (donde se le denomina “aceituna manzanilla sevillana”) y en Extremadura (donde se la conoce como “alvellanina” o “aceituna manzanilla cacereña”). Su cultivo está extendido a nivel mundial en países como Estados Unidos, Portugal, Argentina, Australia e Israel.

Aunque su uso principal va destinado a la aceituna de mesa como aperitivo, y no son muy habituales aceites de esta variedad, podemos encontrar algunos en el mercado con una gran calidad y notas muy características en aromas y sabores.

El olivo manzanilla es de tamaño reducido, idóneo para aquellas plantaciones de cultivo intensivo. El fruto es de tamaño medio y redondeado, con un peso entre 2 y 5 gramos y un color amarillo pajizo, presentando una elevada relación pulpa/hueso y un contenido aceptable en aceite, en torno a un 20%.

Características del aceite de oliva manzanilla

Se trata de un aceite de color verde acentuado y aspecto brillante, con un equilibrio entre el picante, amargo y dulce, muy aromático con un alto frutado verde, en el que se pueden apreciar notas reconocibles a manzana, macedonia, tomatera y plátano maduro.

Tiene un contenido medio en ácido oleico y alto en palmítico y linoleico, elevada calidad y estabilidad.

Usos del aceite de Oliva Manzanilla

El aceite de oliva obtenido de la aceituna manzanilla es idóneo para fritos y para elaboración de recetas de pescados contundentes como el bacalao. También es un aceite muy recomendable para su consumo en crudo para aliñar ensaladas o como parte de un buen desayuno.

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